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Las familias se preparan para la Primera Comunión

Manteniendo siempre la Eucaristía en el centro de su vida, no es sorprendente que Rocío Arnold sea catequista en la Parroquia San Francisco Javier en Carbondale.

Arnold y Nancy Compton preparan niños de segundo año para recibir su Primera Comunión. Ella ha sido maestra por lo menos 10 años, ayudando a las familias hispanas a comprender la importancia del sacramento y como prepararse con sus hijos.

Mientras que los niños saben inglés, a menudo sus padres no lo hablan muy bien, por lo que Arnold ha sido un puente entre los padres y maestros para el programa.

“Para mí, los niños son tan importantes,” dijo Arnold. “Animo a los padres a participar y hacerlos conscientes de la importancia de trabajar en conjunto con los maestros”.

El Padre Robert Flannery, pastor,  habló con los estudiantes sobre la importancia de recibir el Cuerpo y la Sangre de Jesús con reverencia, especialmente en el día de su Primera Comunión.

Casi la mitad de los niños de segundo año son hispanos, el padre Flannery dijo, “Rocio es muy importante para el programa aquí”.

La clase también dedicó tiempo para reflexionar con las familias sobre el significado de recibir la Eucaristía. Como parte de esa reflexión, hicieron cuadros de colchas que formarían una bandera para la iglesia en el día de su Primera Comunión.

Los cuadros de fieltro representarán a cada uno de los niños y familias presentes en ese día especial.

Toni Intravaia, coordinadora de educación religiosa, preparó los ingredientes para que los niños y sus familias pudieran hacer pan juntos durante la clase.

El pan se horneó y fue enviado a casa con cada familia.

Arnold ayudó con las actividades y habló de lo significante que la educación religiosa es para los niños y sus familias.

Recordando su trabajo con la hermana Pat Schlarman, Arnold dijo que recluta a niños para el programa todo el año.  “Antes acostumbraba visitar a las familias con la hermana Pat,” dijo Arnold.

Arnold dijo que a las familias a veces les cuesta trabajo ver la necesidad de que sus hijos asistan a las clases. “Es muy importante que los niños se preparen para su Primera Comunión,” dijo Arnold.

Ella anima a los padres, diciéndoles que están “haciendo algo importante para los niños”.

Reconociendo que los padres son los primeros maestros de sus hijos, Arnold los anima a ser buenos ejemplos, asistiendo a misa y trabajando con las catequistas para que sus hijos puedan llegar a ser “buenas personas”. Sabiendo que muchos hispanos extrañan el apoyo que reciben en sus países de origen, ella trata de ofrecer un poco de ese apoyo aquí. “Es muy importante tener a Dios en la vida de uno. Venimos a este país para tener mejores oportunidades”.

Arnold dijo que a veces es difícil seguir animando a los padres cuando no siempre ven la necesidad o la importancia de la educación religiosa.

Ella recuerda que la hermana Pat nunca se rindió aun cuando las circunstancias no siempre eran positivas, Arnold dijo que ella tampoco se puede rendir.

“Mi enfoque son los niños.  Los niños a veces nos pueden dar lecciones de la vida, lecciones de determinación y devoción.

Los niños están gustosamente esperando el día de su Primera Comunión en San Francisco en abril. Estarán preparados para recibir a Jesús con el apoyo de sus familias y la ayuda de sus catequistas. Es la cooperación entre los catequistas y familias que dará a los niños un buen comienzo.

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